Las legumbres son una base importante de la cocina ayurvédica vegetariana. Aportan sustento, textura y proteína, y pueden transformarse en sopas, purés, guisos o preparaciones más espesas.
Para principiantes: siempre conviene lavar las legumbres, remojarlas cuando la receta lo indique y cocinar a fuego suave hasta que estén realmente tiernas. Una legumbre mal cocida suele resultar pesada.
Por qué se usan especias: comino, jengibre, cúrcuma, mostaza, asafétida y cilantro ayudan a ordenar el sabor y acompañan mejor la digestión de las legumbres.
Ingredientes
- 300 g de garbanzos remojados toda la noche.
- 750 ml de agua.
- 1 pimiento verde.
- 2 cucharadas de ghi.
- 2 cucharaditas de comino en grano.
- 1 cucharadita de jengibre rallado.
- 1 o 2 guindillas machacadas, opcional.
- 1/2 cucharadita de cúrcuma.
- 1/2 cucharadita de asafétida.
- Jugo de 1 limón.
- Sal y pimienta a gusto.
- 2 o 3 tomates troceados, opcional para una versión más jugosa.
Preparación paso a paso
Para neófitos
Esta receta se cocina más como salteado que como sopa. Por eso es importante tener los garbanzos ya tiernos antes de llevarlos a la sartén.
Por qué se agrega limón al final
El limón conserva mejor su frescura si se agrega al final. Además, equilibra la densidad del garbanzo y el sabor del pimiento.



